jueves, 26 de febrero de 2009

De la homofobia

homofobia.

(Del ingl. homophobia).

1. f. Aversión obsesiva hacia las personas homosexuales.


Despotrico hoy de esta enfermedad que todavía en la actualidad sigue afectando a muchas personas. Y digo enfermedad porque muchos de los homófobos creen y argumentan que la homosexualidad lo es. Cuando en realidad los únicos enfermos son ellos. Que no aprecian que la diferencia entre un heterosexual y un homosexual no existe. Ni a nivel físico, ni intelectual ni en ninguna esfera de la personalidad. Sin embargo, en muchos países, la homosexualidad aún está penada y perseguida. Y en muchos otros los gays no son sino ciudadanos de segunda clase con derechos limitados.

Tanto a homófobos como a humanos os recomiendo que vayáis a ver "Milk" (traducida como "Mi nombre es Harvey Milk"). Donde se cuenta la historia de Harvey Milk, el primer político electo con declarada orientación homosexual. Es una película magistral que narra su empeño en poner voz a las minorías y en tratar de hacer un poco más justo este torcido mundo. Y en cómo lo pagó con su vida. No en vano Sean Penn ha sido premiado con el Óscar al mejor actor por su papel en esta película. Y en el discurso de entrega hizo referencia a la causa por la que Milk luchó y murió, y a la que aún hoy, 30 años después, todavía le queda mucho para ser completada.

Cuando hace ya casi 4 años el parlamento español aprobó la ley que igualaba en derechos a homosexuales y heterosexuales se dio un gran paso en favor de esta causa. Y nos hizo a muchos sentirnos orgullosos de ser españoles.

Os cuelgo un vídeo ilustrado del, probablemente, discurso más emblemático de Harvey Milk.



lunes, 16 de febrero de 2009

Del síndrome de Diógenes digital

Despotrico hoy de este fenómeno tan extendido hoy día. El síndrome de Diógenes tradicional  es un trastorno del comportamiento que normalmente afecta a personas de avanzada edad que viven solas. Se caracteriza por el total abandono personal y social y por el aislamiento voluntario en el propio hogar, acompañados en muchos casos de la acumulación en éste de grandes cantidades de dinero o de desperdicios domésticos. Por contra, el síndrome de Diógenes digital (en adelante SDD) afecta a personas de todas las edades que disponen de un ordenador y una conexión a internet. 

Los principales síntomas son:
- Acumulación obsesiva de discos en mp3 y películas en divx que: a) no tendremos tiempo de ver/escuchar a no ser que emulemos a Matusalén b) no nos interesan lo más mínimo c) no sabemos ni qué es exactamente lo que son.
- Saturación de disco/s duro/s interno/s, externo/s o amplia colección de maletines con dvds.
- Instalación masiva de programas de descarga P2P (emule, ares, torrent, soulseek...)
- Tenencia de cuenta en Rapidshare o Megaupload.

El desarrollo del SDD suele comenzar parejo a la instalación en el hogar de la línea ADSL. Es tal la ilusión por el mundo que se abre ante nuestros ojos que todo lo has de descargar. Que te gusta una canción de un grupo, pues te bajas la discografía completa. Que te han dicho que tal serie está muy bien, pues te bajas las 12 temporadas. Y así compulsivamente.

El SDD va en aumento hasta que se alcanza el nivel de saturación. Que suele manifestarse cuando el usuario se queda en blanco ante la página de búsqueda. Es entonces cuando las posibilidades de curación son más factibles.

domingo, 8 de febrero de 2009

De Maleni


Hubo un tiempo en que los ministros eran gente sumamente formada y leída. Eruditos, catedráticos, letrados, filósofos, ingenieros... Con el tiempo el nivel ha decaído bastante. Hoy día, leer los diarios de cortes y escuchar sus interpelaciones parlamentarias es mucho menos enriquecedor. Pero infinitamente más divertido.

miércoles, 4 de febrero de 2009

Del IKEA

Despotrico hoy de este icono de modernidad. Porque en esta multinacional sueca nada es igual que en las clásicas tiendas de muebles. En IKEA no venden mobiliario, te regalan soluciones de hogar. Luego resultan en complicaciones para el hogar.

Cuando te diriges en coche hacia la tienda es imposible que te pases la salida. Es la que está atascada. Después de una paciente procesión llegas al aparcamiento. Allí tendrás que pelear por una plaza. Tras muchos sudores y bocinazos por fin entras en IKEA.

Lo primero que te llama la atención cuando vas por primera vez es que te dan un manual de instrucciones para comprar. ¿Tan complicado es esto?, piensas con inocencia. También te regalan lápices, metros para medir y unas hojas para apuntar unos códigos. Se nota que no conocen todavía la mentalidad española. Porque todo el mundo coge 40 lapiceros y 15 cintas métricas. Aún así les sale rentable.

Empiezas a explorar y te das cuenta de que sólo puedes ir hacia delante. Como los toros en San Fermín. Porque en la entrada no hay cajas. Sólo una guardería para dejar a los críos y una cafetería donde te venden productos suecos (salmón, galletas, albóndigas con pinta sospechosa y otras gaitas suecas). Como decía, mientras avanzas se van sucediendo habitaciones piloto amuebladas con todo tipo de enseres. Si estás interesado en alguno no se te ocurra cogerlo y meterlo en la bolsa. Tienes que apuntar su código en la hojita que antes mencioné y recogerlo en la salida. Si vas buscando algo en concreto que has visto en el catálogo ármate de paciencia. Porque, como en los supermercados, encontrarlo te puede llevar más tiempo que a Stanley con Livingstone. Tanto es así que han puesto unos ordenadores donde introduces el dichoso código y te indica su ubicación en la tienda.

La fauna media que suele poblar el IKEA es de familias enteras que no saben qué van a comprar. Y que van a echar la mañana/tarde. Lo miran todo con cara de perplejidad y se sientan y tumban en todos los sofás y camas.

Te sorprende que todo sea tan barato. Piensas: - Esto tiene que tener trampa -. Y efectivamente. Cuando ya has elegido los productos que quieres y cogido las supercherías que "necesitas" viene lo divertido. El almacén. Parecido al de Indiana Jones por sus interminables pasillos y baldas inalcanzables. Allí has de localizar el producto embalado que se corresponde con tus códigos seleccionados. Es probable que si se te va una letra o un número te lleves a casa una lámpara en vez de un armario y que en vez de roja sea azul turquesa. Al poner los muebles en el carrito es cuando se suelen producir las hernias y demás lesiones lumbares.

Todas estas vicisitudes van aumentando progresivamente tu nivel de mala leche. Hasta el punto que IKEA es una de las mayores fuentes de discusiones familiares y divorcios.

Por fin pagas. Y como todo estaba tan barato has cogido cosas que no te hacían falta, y que mágicamente han convertido lo barato en caro.

Luego viene el show de cargar la compra en el coche. Obviamente tiene que entrar todo, porque pagar el transporte hasta tu casa también haría que dejase de ser rentable el viajecito. Y el cabreo. Así se producen situaciones como la de la foto adjunta.
Y cuando llegas a tu casa toca hacer un McGyver. Esto es, montar el dichoso mueble y tratar de que te quede tal y como estaba en la tienda. No apto para manazas. La ilusión por tus preciosos muebles nuevos suele durar hasta que visitas la casa de un amigo. Y compruebas que también tiene la estantería Billy, el sofá Malkmus y la lámpara Richal. IKEA ha conseguido que todas las casas de los españoles sean iguales. Tanto es así que estoy seguro que algún ladrón al entrar a robar en una casa le ha dicho a su compinche: "Oye, esta casa no la robamos ayer". Si no por qué han surgido webs donde te enseñan a "tunear" tus muebles de IKEA. Si no me creéis pinchad aquí.

sábado, 31 de enero de 2009

Del transporte público

El transporte público tiene muchas ventajas. No tienes que conducir. Puedes ir dormido o leyendo. No tienes que estar atento a todo. Como mucho a que no se te pase la parada. Te ahorras atascos (en metro, y en autobús si hay carril-bus y no está bloqueado). No tienes que buscar sitio. Ni pagar parquímetros. No te ponen multas. A no ser claro que te cueles o pierdas el billete y te pillen. No te quitan puntos ni te hacen controles de alcoholemia. Además, al ir todos juntos, se ahorra combustible y no se contamina tanto.

Pero claro, no todo es de color de rosa. Si no no vendría a cuento el despotrico.

En mi ciudad hay poca variedad en cuanto al transporte público se refiere. Están los taxis, que ya abordé en otra ocasión. Tienes los autobuses urbanos e interurbanos. También hay trenes de cercanías y el metro.

El rasgo común por excelencia es, sin duda alguna, la aglomeración. Sobre todo en horas pu(n)tas. Menos mal que la gente es inmune a las múltiples campañas publicitarias y demás majaderías como el "día sin coches" que tratan de fomentar el uso del transporte público. Si no, habría días que necesitaríamos empujadores como en Japón, o iríamos hacinados como en la India. (vease foto adjunta).
Si te desagradan los roces indeseados viajar en transporte público te será un suplicio. Porque mucha gente no conoce el concepto del espacio vital. Se frotan contra ti. Te dan con el bolso, el abrigo, la mano... Sacuden en tu cara sus melenas cual Carmina Ordóñez. Además la mayoría de los que lo hacen no tienen precisamente un pelo pantene.

Si tu olfato está muy desarrollado tienes un problema. Porque inhalarás olores de todo tipo menos agradables. Efluvios corporales variados (alientos, sudores...). Ropa que huele a rancia y/o a fritanga u otras lindezas. Estoy convencido de que si Jean-Baptiste Grenouille (el de El Perfume) viviera en mi ciudad iría a todas partes andando.

Otra cosa que siempre me ha llamado la atención es la diferencia abismal de temperatura con el exterior. En invierno entras helado y te da un bofetón de calor que te tienes que empezar a quitar prendas compulsivamente. Los mofletes y las orejas te arden. La gente suda y aumentan aún más los olores desagradables. En verano es lo opuesto, entras sudando y parece Laponia. El aire acondicionado está muy bien, pero con medida. Estos cambios bruscos de temperatura son los principales causantes de catarros y constipados. Así que no me extrañaría que en el metrobus algún día, tras pleito previo, tengan que poner que "viajar en transporte público perjudica seriamente la salud".

Otro rasgo común en el transporte público es la mala educación generalizada. La frase "antes de entrar dejen salir" carece de significado para muchos. Se ponen delante de la puerta con cara de borregos y tienes que embestirles para poder salir. Y lo hacen para poder entrar primero y abalanzarse sobre los asientos libres. Porque parece que están jugando a las sillas y se ha parado la música (detestaba ese juego de pequeño). Pero no sólo tienen que entrar los primeros, también salir. Hay veces que estoy presto a salir y el típico list@ se me pone delante en el último momento. La gente que bloquea la parte izquierda de la escalera mecánica también es digna de mención. Y los que te clavan las rodillas en el asiento del autobús. O golpean tu respaldo cual tamborileros. Y la extraña costumbre de acumularse todos en la cabecera del autobús.

Pero el colmo es cuando entra un anciano o una embarazada y me levanto para dejarles el sitio. La gente me mira como si fuera raro o estuviera loco. Me dan ganas de decir en alto: "pues antes esto era lo normal".

martes, 27 de enero de 2009

De la tabaco-fobia

Todos sabemos que fumar tabaco produce cáncer. Y respirar el humo de los cigarrillos ajenos también. Por eso está prohibido fumar en espacios cerrados públicos. Pero de ahí a que la gente te mire mal porque fumas al aire libre, haga aspavientos o murmure hay un abismo. Porque en realidad casi todo hoy en día da cáncer. El sol. Las frutas y verduras que proceden de cultivos transgénicos (casi todas). Las carnes de animales alimentados con piensos transgénicos (casi todos). El pescado que procede de aguas contaminadas (casi todo). La comida demasiado tostada. Los ahumados. Las conservas en salazón. Las grasas hidrogenadas (mantequilla). El azúcar. El aire que respiramos en las ciudades. El hormigón de los edificios. Las ondas que producen los teléfonos móviles, microondas, torres de alta tensión, etc... Algunas cremas para la piel. Los envases de plástico de la comida y el cif con que nosotros lo envolvemos para meterla en la nevera. El pvc, las pilas y baterías. Podría estar horas y horas.

Y no por ello miro mal al sol. Pobre Lorenzo. Ni al que habla cerca mío con el móvil. Ni al camarero que me trae el filete demasiado hecho. Ni al obrero que coloca el hormigón. Ni al agricultor que compra semillas transgénicas Monsanto...

Además el estrés está demostrado que también provoca cáncer. Y el que no pueda fumar cuando me de la gana a mí me produce mucho estrés. Y la gente que habla a gritos. Y los que no se asean con la suficiente asiduidad. Los que no se lavan los dientes y su aliento te produce arcaditas. Los que ponen música en el móvil en el metro o por la calle (doble cáncer). Los que conducen mal. Los que llegan tarde (parezco Sara) etc, etc... Y nada de ello está vedado. Ni nadie te prohibirá entrar al trabajo o al metro por no limpiarte los dientes, o por estar hablando por el móvil.

Y en los productos, te tienen que avisar que llevan determinados componentes altamente sospechosos. Pero está permitido venderlos. ¿Acaso se le pone un impuesto a la mantequilla?. ¿O al hormigón?. Pues el tabaco se grava para compensar los gastos hospitalarios. Pido equidad en la sanción de productos cancerígenos. Porque ultimamente conozco más gente que se muere de otros cánceres que del de pulmón. Y gente que no había fumado jamás. No obstante, fumar perjudica muy seriamente la salud.

sábado, 24 de enero de 2009

De los 50

He elaborado una recopilación de la mejor música de los años cincuenta. Como siempre bajo mi sesgado criterio. Ha sido un regalo que le he hecho a mi amada y que ahora hago público para vuestro deleite. La mayoría de las canciones las conoceréis. Alguna que otra no. Comprobaréis que alguno de los cortes (esto queda muy radiotresero) no es de la década en cuestión sino de principios de la siguiente. Las he incluido porque son versiones de las originales que sí son de los 50, pero que se hicieron famosas en los 60. No he conseguido encontrar las grabaciones originales. Soulseek es la releche pero no da para tanto. Que lo disfrutéis...

50's hits - Various Artists

jueves, 22 de enero de 2009

De las leyendas urbanas

Despotrico aborda hoy estos rumores que se tornan verdades. Su origen es incierto. Lo único que está claro es que son tan viejos como el mundo. El antiguo testamento está lleno de ellos. Adán y Eva, el arca de Noé, los reyes magos, etc...

Probablemente su proceso de gestación es el siguiente. Son inventados por alguien que está aburrido, con mucho tiempo libre o que es mentiroso patológico. Éste se lo cuenta a sus allegados y estos lo relatan a los suyos. Y así sucesivamente hasta que el país entero se hace eco del invento. Entonces pasa a convertirse en leyenda urbana. En ocasiones incluso traspasa fronteras. En estos casos deducimos que tiene que haber un políglota de por medio.

Otras se transmiten de padres a hijos o de abuelos a nietos. La mayoría de las leyendas urbanas de esta categoría fueron creadas para evitar comportamientos indeseados en el niño. O simplemente para meterles miedo. O para darle fama al pueblo, comarca, etc... Ejemplos... pues los vampiros (que sin duda han aumentado el turismo en Rumanía), los hombres-lobo, la virgen de Fátima...

Los hay que vienen amparados en las nuevas tecnologías. Como los e-mails alarmistas. Esta es sin duda la nueva forma de expansión de las leyendas urbanas. Es más rápida y te ahorra contar la historia veinte veces. Entre estos mails agoreros podemos destacar varios clásicos. El del "atentado islamista en tu ciudad". Suele citar como fuente a alguien cercano con un familiar en las fuerzas del orden. Trata de evitar que frecuentes lugares muy concurridos, o que salgas de tu ciudad una temporada. Probablemente tengan su origen en alguien con fobia social (o agorafobia) o en asociaciones de hosteleros. Otro muy común es el que te pone en alerta ante el virus malo malísimo que te borra hasta las huellas dactilares. Los correos por los que te llegará tienen un asunto (subject) irresistible del tipo "muy bueno", "no borrar" , "te quiero", etc...

Dentro de estas podemos incluir las imágenes y vídeos creados con photoshop que pasan a formar parte del acerbo popular. En este enlace podéis hacer un cuestionario y tratar de acertar cuales son ciertas y cuales no.

Otras leyendas urbanas muy comunes son las que hacen referencia a famosos. Suelen presentarles en situaciones embarazosas y humillantes. O por contra como buenos samaritanos que ayudan al indefenso.

Paso a enumeraros las leyendas urbanas que más he oído nombrar:
- No te pongas bizco que te da un aire y te quedas así (toda la pinta de la de padres-hijos)
- No cojas caramelos de extraños porque llevan droga (ídem, probablemente para ahorrarse los empastes)
- Si te comes las uñas te vuelves loco (más de lo mismo)
- No juegues con fuego ni lo mires mucho que te meas en la cama (suma y sigue)
- La masturbación produce granos/pérdida de visión (lo de la ceguera me lo dijo una vez un cura, el Papo)
- Si tienes el periodo no te puedes duchar ni bañar porque te puedes desangrar (pudiera ser que esta se inventase en época de sequía)
- Fumar tabaco mentolado produce impotencia
- Las pipas y palomitas a medio hacer producen apendicitis
- Si miras a una persona con una pared blanca detrás le puedes ver el aura
- La rubia/vieja de la curva (o rubia que de tanto tiempo en la curva se ha hecho vieja)
- Se quitó el casco y era el rey (esta me la contó una vez un taxista y me partí en su jeta)
- Ricky Martin en Sorpresa Sorpresa con la niña de la mermelada y su perro goloso (difama famosos)
- Anne Igartiburu es hermafrodita (síndrome Morris)
- El pecho de Ana Obregón que explotó en el avión
- Bruce Willis y la botella que le hizo ventosa en el ano
- Alejandro Sanz y su paraguas que le causó desgarro anal
- Richard Gere y su ratoncillo anal (jerbo)

sábado, 17 de enero de 2009

De a los que el hedor inspira

Hoy despotrico de las manifestaciones artísticas retretiles. Me refiero a esos individuos que escriben y pintan en las puertas de los lavabos. El arte y literatura que exhiben no tiene parangón con ningún otro. Se pueden encontrar dibujos, poesías, máximas existenciales, proposiciones deshonestas con teléfono adjunto, de todo vamos. Otra modalidad es la pintura/escritura en techo con mechero. Tiene varias desventajas, como la falta de precisión y la escasa gama cromática.

Los dibujos suelen tener como temática principal el falo o miembro viril. Probablemente porque la falta de inspiración les obliga a pintar lo que tienen delante. Me pregunto si en los lavabos de chicas habrá pintados órganos sexuales femeninos o por el contrario será también el pene el gran protagonista. También son comunes los graffitis cutres (a rotulador) y las caricaturas grotescas.

En cuanto a la literatura, lo más común son los proverbios y las máximas. Parecidas a las que escribíamos como dedicatorias en las carpetas estudiantiles. Del tipo: "Si yo fuera superman te llevaría volando, pero como no lo soy, te jodes y vas andando". Aunque suelen ser de un tono mucho más soez. Es, del mismo modo, muy popular, el género epistolar. Uno escribe una estupidez, otro con una flecha adjunta un texto donde le indica su vehemente desacuerdo. Recurriendo, en muchos casos, a la descalificación y la injuria. El debate puede extenderse a terceras personas con réplicas y contrarréplicas.

Es posible por tanto afirmar, que este tipo de manifestación artística es precursora de los foros internáuticos. Como por ejemplo los "discussion boards". Los blogs (con sus correspondientes comentarios). O el "wall" de Facebook (que debiera mejor llamarse el "door"). Así como de las redes sociales. Todos ellos, como los lavabos, apestan bastante.

lunes, 12 de enero de 2009

De lo que faltaba por inventar

Hoy os presento mi mejor regalo de cumpleaños. Y todavía faltan cinco días. Es lo más grande que le pueden recomendar a un friki de la música. El invento en cuestión se llama Spotify. Un programa que se conecta a internet. Hasta el momento ninguna novedad. Y donde puedes escuchar toda la música que te de la gana y de los grupos más raros que te puedas hacer a la idea. Abarca todos los géneros y épocas que podáis imaginar. Estoy tan emocionado que creo que voy a soltar alguna lagrimilla. Además la calidad de sonido es más que aceptable. En fin, mil gracias Jose. Para una tener una invitación que nunca necesitaste haz click aquí.

jueves, 8 de enero de 2009

De la TDT

Con la nueva televisión, digital y terrestre, todo cambiará. La multitud de canales y ventajas que traerá la TDT llenarán nuestros vacíos existenciales. La programación televisiva se convertirá en algo maravilloso y no sabremos qué canal elegir. La oferta de ocio será tal que no hará falta salir de casa. Añadirán un retrete-sofá-neverá al televisor para no tener que desplazarnos. Porque dejarán de programar series lamentables o pesimamente dobladas y que no estén en dual. Antena 3 no pondrá las cuñas de publicidad en medio de una escena de acción o de una frase de Homer. Telecinco dejará de llevar a sus platós a delincuentes presuntos y condenados. El Rey dará su mensaje navideño en 350 canales. Telemadrid y Cuatro dejarán de ser la voz de su amo. Sogecable y Mediapro dejarán de disputarse los derechos de explotación del fútbol tras demostrarse que la española no es la mejor liga del mundo. La Sexta y Telecinco se fusionarán. Dedicándose la una a elaborar debates, exclusivas y demás majaderías rosas y la otra a reírse sobre la mismas. Constituyéndose así en un negocio imparable.

Los presentadores no darán a basto del enorme trabajo que tendrán. Con tantas cadenas será normal salir en la tele. Todo el mundo tendrá que haber salido por lo menos una vez en televisión. Antena 3, Telecinco, las Autonómicas, etc. tendrán varios canales para diversificar su enorme y variada programación didáctica. La Cuatro no programará series de nuestra infancia para demostrarnos que haber visto todos los episodios era de nerds con un nivel de apreciación del argumento y de la calidad bastante escaso. En las cadenas no programarán un capítulo de una serie e inmediatamente otro de la misma pero de una temporada anterior. O el capítulo anterior al que acaban de echar.

Las parabólicas serán digitales y podremos coger canales de todo el mundo y así los españoles aprenderemos por fin otro idioma aparte del castellano, catalán, vasco, gallego, valenciano... etc. En fin, ni Asimov, Verne y Douglas Adams juntos podrían haber imaginado lo que el futuro nos depara. Por el momento, desolador.

sábado, 3 de enero de 2009

Del 2008

Bueno, bueno, bueno. A lo tonto ya es 2009. Casi una odisea del espacio. Y para odisea las crisis. Menos mal que la música nos evade de esas mierdas. Para muestra 75 botones de lo mejor de 2008.

Hay gente rara y menos rara. Canciones moviditas y aburriditas. Ya me conocéis, no filtro mucho. No podréis encontrar este disco en tiendas pero sí las canciones que contiene. Así que comprad cdeses, vinilos y cassettes en las gasolineras... y escuchad música a go-go en este 2009.

En portada el padre de Malcom (Bryan Cranston) en su nueva serie. Donde conjuga el humor y el drama como ninguna otra en este año que se acaba. Poner a Obama iba a estar muy visto. Lo cual no quiere decir que no me alegre. Otra novedad es que este año no hay contraportada. Porque al ser mp3 ya os pone el nombre del artista y el título de la canción. Ergo no tiene mucho sentido.

Pues eso, que os lo podéis bajar aquí y ponerlo en vuestras casas, trabajos y coches a todo volumen.

Agradezco los sabios consejos y recomendaciones musicales de Jose, Pitchfork, Tere, LastFm, Merrick, Chow Chow...

Si hay alguna canción del año pasado es porque no tuvo cabida en lo mejor de 2007. Espero perdonéis mi imprecisión. Si no, me importa un bledo.

Que tengáis un año estupendo.

Best of 2008

lunes, 29 de diciembre de 2008

De la navidad

Sí, despotrico también de estas fechas tan entrañables. No tengo límites. Porque no todo es maravilloso en navidad. Sobre todo si os desplazáis al centro de vuestras ciudades. En mi caso Madrid. La Gran vía se vuelve intransitable, la calle Preciados para qué contaros... Y si entráis en algún centro comercial la situación es insostenible. El otro día estuve en la Fnac y la gente se desplazaba en todas direcciones como ovejas oligofrénicas. Chocando los unos contra los otros para confluir finalmente en las cajas. Donde había unas colas kilométricas. Consecuente con mis principios, dejé los discos en un montoncito al efecto y decidí aplazarlo para otro día.

Pero no sólo esto me irrita de la navidad. También algunas absurdas tradiciones. Nos dicen que hay que ahorrar energía para salvaguardar las generaciones futuras y luego nuestras ciudades se cubren de bombillas. Porque nuestros alcaldes parece que celebran un concurso de a ver quién gasta más voltios. Y si hiciesen más bonitas nuestras calles... al menos podría justificarse. Pero hay algunos adornos imperdonables. Como las amebas de colores infames que nuestro alcalde ha emplazado en el paseo del Prado. O las estrellitas y lucecitas epilépticas que la gente pone en las ventanas. Que parecen más de "Club" de carretera que adornos navideños.

Y qué me decís de los dulces navideños. El turrón duro parece inventado por dentistas. Los polvorones diseñados para atragantar a las suegras. Y las peladillas... podría hacer un despotrico entero dedicado a las peladillas. Parece que se colocan en la bandeja de turrones para decorarla. Porque siempre son lo último que queda. A veces se utilizan para marcar los números en el bingo navideño y otras como amarracos de mus. Pero nadie osa hincarle el diente a tan denostado producto.

miércoles, 10 de diciembre de 2008

De los fans

Despotrico hoy de este curioso biotipo. Del fenómeno fan. La semana pasada estuve trabajando de chófer del famoseo y tuve tiempo de analizar a estos curiosos individuos. Se presentaba en Madrid "The Spirit". Una película que tiene como gran innovación el estar basada en un comic (para el interino número uno diríamos tebeo). La comitiva la formaban Frank Miller, Scarlett Johansson, Eva Mendes y agregados. Durante numerosas horas teníamos que esperar en la puerta del hotel por si querían salir a dar una vuelta, ir a comprar un pirulí, etc... Y allí, a nuestra vera, también esperaban los fans. Lo primero que te llama la atención es su voluntad férrea. A pesar de su pinta de nerds blanditos son capaces de soportar temperaturas gélidas durante horas, días y quién sabe incluso si semanas. Estoy convencido de que si alguno participase en Supervivientes (con el incentivo de algún autógrafo final) no tendrían rival. Los boinas verdes irían paulatinamente muriendo de inanición a su alrededor. La fe en verdad mueve montañas.

Otro de los detalles que te admira es la cantidad y la actualización en la información de la que disponen. Saben en qué hotel está su ídolo, si saldrá o no a cenar, si estará de buen humor y le firmará el autógrafo. Eso además de conocer todos los detalles de su biografía, sus aficiones, su historial médico... Si toda esa energía y tiempo se lo hubiesen dedicado a alguna actividad provechosa el nobel o el pulitzer estarían a su alcance.

Pero lo realmente divertido es su interacción con el famoso. Existen varias alternativas. La más hilarante es la reacción "cochino en St. Martin". Consiste en gritar histericamente al sentir la presencia de su ídolo. Suele venir acompañada de alguna propuesta de procreación y, en algunos casos, de desfallecimientos y consecuentes desmayos.

Del mismo modo, es común la reacción "clip". El fan se siente irremisiblemente atraído por el magnetismo de su ídolo. Se ve impelido hacia su admirad@. Lo ha de tocar, besar, acariciar, lo que el servicio de seguridad y el humor del imán (que no Jomeini) permitan.

El fan tiene los sentimientos a flor de piel tanto en la espera como en el encuentro. Se emociona, ríe, llora. No dudará en pisar la cabeza del fan de al lado para acercarse a su admirada presa, tampoco en correr, saltar, rappelar desde una cornisa... La dignidad de estos comportamientos es correlativa a la edad del fan. Cuanto más joven, menos dignidad. Si no me creéis echadle una ojeada a este vídeo histórico de las fans de Take That en España.

jueves, 20 de noviembre de 2008

Del otoño

Época en que la naturaleza se pone "fashion". Dicen de la sobrevalorada primavera que es la estación más bonita del año. Discrepo. El otoño, con sus rojizos y dorados y su alfombra de hojarasca la supera en belleza con creces. A los que no les parece tan bonito es a los barrenderos.

Es también la estación más romántica. No habéis paseado de la mano mientras pateabais y levantabais las hojas del suelo. Yo lo hice hasta que me encontré una mierda de perro debajo de una. Y comprobé el estado de zapatilla y pantalón. Desde entonces me parece una estupidez. Como cuando los yanquis dibujan tumbados ángeles en la nieve, moviendo piernas y brazos compulsivamente.

Es, como la primavera y la reina de España, una estación photoshop. Por las capas que has de llevar encima. Porque ahora hace frío, ahora calor, ahora llueve, niebla...

Parece que dura poco porque el ínclito ayuntamiento tiene ya instaladas las luces de navidad. Pero todavía nos queda bastante de "caída" (fall), como dirían los yanquis en la nieve.