Despotrico hoy de estos demoniacos logros del progreso. Los abrechungos complican aún más la existencia del ciudadano medio. Está el de la leche (en tetabrí). Antes tenías que levantar una esquinita a modo papirofléxico y rasgar con los deditos por la linea de puntos (aunque en realidad son rayitas). Resultado, un enorme boquete por el que la leche salía a borbotones cual "finos hilillos" del Prestige (¡Mariano vete ya!). El de los briks de ahora es aún más pernicioso. Levantas la tapita de plástico, tiras del papelito albal (o de plata) que está adherido y... tachán te quedas con el albal en la mano y la tapita sale disparada. La recoges del suelo, la pegas en su ubicación original y parece que la cosa está solucionada. Te vas a servir la leche y la tapita se despega y le da un abrazo a los cereales. La vuelves a pegar pero es inútil.Y qué me decís del abrefácil de los cds. Otra odisea. Tienen una tirita de plástico que en teoría hace las veces de cuerdecita en caja de quesitos. Digo en teoría porque la primera dificultad es encontrarla. Después de ardua búsqueda cual Stanley a Livingstone te dispones a tirar del mismo. Lo haces y: o a)se rompe sin abrirse nada o b)tiras y tiras y el plástico envolvente no sólo no se rompe sino que se arruga en forma de abanico. Al final tienes que tirar... pero de cutter y/o tijera.
Luego está el de las latas de conservas de ahora. Todo el mundo dice que son mucho más fáciles de abrir. Eso es porque no han estado a punto de mutilarse un dedo con ellas. Yo casi he muerto desangrado por su culpa. Cortan más que los cuchillos chinos de teletienda (que a su vez cortan latas). Ya me ha pasado dos o tres veces y os aseguro que ahora cuando tengo que abrir una lo hago con tal precaución que parece que estuviese moviendo nitroglicerina. Total que al final tardo más que antes con el clásico abrelatas. Véase foto adjunta.

Señores (también vale para señoras y "miembras") si el abrefácil es sinónimo de progreso... yo me cago en el progreso.
